Ayer quedamos en casa del
Elvinoenunbarco para ver otro partido del siglo:
Madrid-Barça. Tiene ONO, por lo que pudimos ser usuarios del famoso
pay per view. Once euros y medio nos cobraron, caro a mi gusto, pero bueno, un día es un día. Nos acomodamos en los sillones tres culés y dos merengones, y empezó el partido.
Maldita sea el desastre de equipo que tiene el Real Madrid. No había nadie creando oportunidades, los huecos en defensa eran impresionantes. A pesar de que se adelantaron los blancos, con un buen cabezazo de Guti, los azulgranas remontaron en pocos minutos. De 1-0 pasamos en apenas cinco minutos al 1-2, y al cuarto de hora, 1-3. Vergüenza, no por el resultado, sino por la forma de juego, cómo eran toreados una y otra vez los madrilistas. Como siempre, menos mal de San Iker, que si no tenemos un
EspañaMalta en el Bernabeu. Y el único que creó algo (por llamarlo de alguna manera) fue Robben por su banda, pero cuando no fue anulado por Abidal, es que estaba más sólo que la una. La delantera se secaba sin el riego de los centrocampistas, que se ahogaban en la trampa azulgrana. Y como colofón, una defensa de girasoles: plantados y viendo como los goles entraban como soles.

La segunda parte empezó como la primera. Explosión blanca de testosterona, golito y remontada culé, que siempre supo cómo estar en el campo, cómo bailarle al Madrid. Globos de Henry, pases miliméricos de Xavi, regates de Messi, inconmensurable Iniesta y sudor de Etoo.
El árbitro, Undiano Mallenco (a veces pienso que los eligen por el nombre, la verdad), no estuvo mal. Quizás no pitó un penalti en área blanca, pero yo creo que no fue digno de máxima pena. Y una vez tuvo la mala suerte de estar en medio de una jugada, cosa que le recriminó Messi, pero bueno, en lineas generales bien, no se dejó notar, que es lo importante.
La crisis que tiene este equipo blanco no es tan solo de juego. El problema, a mi modesto entender, viene de arriba. No hablo de gestión de dinero o política de fichajes, hablo de ilusión. ¿Cuándo fue que salió un buen jugador de la cantera? No hay nadie como
Bojan o el mismo
Messi. El Barça ha hecho una muy buena planificación. El Madrid se ha convertido en un negocio, bueno para no sé quien y malo para los aficionados. Yo tengo envidia del Barça actual: es un equipo moderno, con las ideas claras y una buena proyección de futuro. El Madrid, para su desgracia, ha pasado de caballero a hidalgo. Se vive a golpe de talonario, de comprar jugadores con mucho nombre, pero sin el orgullo de los apellidos. Simplemente hay que fijarse en la expresión de Piqué cuando marcó. Se le salía el corazón del pecho. Eso me gustaría verlo alguna vez en la cara de algún jugador madrilista. Aunque fuera una sola vez.
Mal llevamos el asunto.